El Rol de la Dexmedetomidina en la actualidad.

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Resumen

La evolución de la anestesiología moderna se ha caracterizado por una transición fundamental desde la simple provisión de hipnosis y analgesia hacia un enfoque integral de medicina perioperatoria, donde la protección orgánica y la modulación de la respuesta al estrés quirúrgico son objetivos primordiales. En ese sentido, la dexmedetomidina, un agonista selectivo de los receptores adrenérgicos α2, ha emergido como una de las herramientas más versátiles y eficaces disponibles para el anestesiólogo clínico. Originalmente concebida para la sedación en unidades de cuidados intensivos, su perfil farmacológico único -que combina sedación, analgesia y estabilidad hemodinámica con una preservación casi total del impulso respiratorio- ha permitido su integración en una vasta gama de escenarios quirúrgicos, desde la neurocirugía compleja hasta la anestesia regional y la pediatría.

En la era de la anestesia multimodal, la dexmedetomidina se ha convertido en un componente esencial de los protocolos de Anestesia Total Intravenosa (TIVA). Su capacidad para sinergizar con agentes como el propofol y el remifentanilo permite una reducción dramática en las concentraciones requeridas de estos últimos fármacos. Disminuye los requerimientos de agentes inductores y opioides, facilitando una estabilidad hemodinámica superior y una recuperación más suave. 

Una de las tendencias más potentes en la anestesiología contemporánea es la reducción o eliminación total de los opioides intraoperatorios para mitigar efectos secundarios como la depresión respiratoria, las náuseas y vómitos postoperatorios, la hiperalgesia inducida por opioides y la inmunosupresión. La dexmedetomidina es la piedra angular de esta estrategia de Anestesia Libre de Opioides. Al proporcionar una analgesia intrínseca y atenuar la respuesta simpática a la agresión quirúrgica, permite realizar cirugías mayores sin la necesidad de dosis elevadas de narcóticos. La evidencia sugiere que los pacientes manejados con técnicas basadas en dexmedetomidina en lugar de opioides tradicionales presentan una menor incidencia de complicaciones respiratorias y una satisfacción global superior, aunque a veces se observa un tiempo de extubación ligeramente más prolongado en comparación con los opioides de acción ultracorta como el remifentanilo. Sin embargo, el beneficio de reducir el consumo de opioides postoperatorios hasta en un 66% tras cirugías mayores justifica su uso en poblaciones de alto riesgo, como los pacientes con obesidad mórbida o aquellos con apnea obstructiva del sueño.

Hablando de cirugías específicas, en la craneotomía con el paciente despierto (awake craniotomy), el fármaco permite mantener al paciente en un estado de sedación profunda pero fácilmente reversible, facilitando la realización de mapas corticales y pruebas de lenguaje o motoras durante la resección de tumores en áreas elocuentes. Su perfil farmacodinámico asegura que el paciente esté tranquilo, sin dolor y con una vía aérea permeable, sin interferir con la electrofisiología cerebral ni con la capacidad de respuesta ante órdenes verbales. También destaca su uso en otras cirugías, como en la torácica en la que ha facilitado el desarrollo de técnicas de Video-Toracoscopia (VATS) no intubada.

Una de las ventajas más disruptivas de la dexmedetomidina es su impacto positivo en la cognición perioperatoria, particularmente en la prevención del delirio postoperatorio (POD) ya que reduce su incidencia al proporcionar un estado de sueño que imita más fielmente la arquitectura natural del sueño y al ejercer efectos antiinflamatorios a nivel cerebral.

En lo que respecta a los bloqueos neuroaxiales, cuyo papel es una de las áreas de investigación más dinámicas actualmente, se ha visto que además de prolongar el bloqueo, prolonga la analgesia reduciendo drásticamente la necesidad de opioides sistémicos de rescate. Esta estrategia no solo mejora la calidad del alivio del dolor, sino que también acelera la rehabilitación del paciente al permitir una movilización temprana sin el impedimento del dolor intenso.

Tenemos entonces un medicamento que tiene gran potencial en el campo de la anestesiología ya que junto con su perfil de seguridad respiratoria y sus propiedades analgésicas y protectoras de órganos, la posicionan como una herramienta indispensable para el manejo de pacientes complejos que no obstante debemos tener presente que como toda droga no está exenta riesgos/limitaciones  ni apta para todo tipo de pacientes en el que se debe tener especial cuidado en personas con patología cardíaca preexistente o fragilidad extrema por ejemplo. En última instancia, el valor de la dexmedetomidina reside en su versatilidad: es un sedante cooperativo en la UCI, un analgésico potente en el quirófano, un protector cognitivo en el anciano y un aliado invaluable en la gestión de la vía aérea difícil. Su uso juicioso representa un avance significativo hacia una anestesia más fisiológica, menos invasiva y con mejores resultados funcionales para los pacientes en todas las etapas de la vida.

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Publicado

2025-10-31

Cómo citar

El Rol de la Dexmedetomidina en la actualidad. (2025). Revista Anestesiología, Reanimación Y Dolor , 3(2), 1-2. https://revistascientificas.una.py/index.php/anest/article/view/6319