Análisis de dos protocolos anestésicos aplicados en la terapia electroconvulsiva: remifentanilo y propofol versus remifentanilo, propofol y ketamina.
Palabras clave:
terapia electroconvulsiva, ketamina, propofol, remifentaniloResumen
Introducción: La necesidad de conseguir un equilibrio entre la protección del paciente y la inducción de la convulsión terapéutica es lo que impulsa a la selección de agentes anestésicos cuyas propiedades anticonvulsivantes sean mínimas y que al mismo tiempo atenúen eficazmente la respuesta autonómica. Objetivo: Evaluar la aplicación de dos protocolos anestésicos en las terapias electroconvulsivas. Metodología: Estudio piloto con dos protocolos anestésicos para Terapia electroconvulsiva, aplicados en sesiones diferentes. A cada paciente se le aplicó un protocolo con remifentanilo y propofol (Protocolo A) en una sesión y otro protocolo con remifentanilo, propofol y ketamina (Protocolo B) en otra sesión. Se registraron variables electroconvulsivas, hemodinámicas y anestésicas, incluyendo duración de la convulsión, energía eléctrica aplicada, frecuencia cardíaca, presión arterial y dosis total de propofol. Resultados: Con el protocolo A la dosis media de propofol fue de 86,2 ± 29,7 mg. Y con el protocolo B, fue de 66,2 ± 17,7 mg. (p = 0,01). La energía aplicada mostró alta variabilidad entre pacientes (80–448 mC). El uso de remifentanilo, con o sin ketamina, permitió alcanzar convulsiones terapéuticamente efectivas. La adición de ketamina (protocolo B) se asoció a un incremento medio de 10 segundos (± 8,2) en la duración de la convulsión. Conclusiones: El uso de remifentanilo dentro del protocolo anestésico permitió una anestesia segura, con adecuada estabilidad hemodinámica y eficacia convulsiva para la terapia electroconvulsiva. La adición de ketamina en dosis subanestésicas al esquema remifentanilo–propofol se asoció a una mayor duración de la convulsión y a un menor requerimiento de propofol, sin comprometer la estabilidad cardiovascular, que fue similar con ambos protocolos.
